La corriente de moléculas podridas,
vomitan del estómago un sollozo,
limándome los nervios, tan dolorida,
retorcida entre gritos silenciosos,
martilleando las barreras de hemisferios,
como intestinos hambrientos ruidosos.
La frente fría y caliente el tercer ojo,
me duele la vida como un despojo,
jaqueca intensa enganchada hasta el hombro,
dinamita en la cantera, muerte a los piojos,
ya me duelen hasta los poros…
y de la vida, del mundo, que asco…rastrojos..
Náuseas del hedor primaveral,
convertido en fashion club sexual,
mercados en todos los continentes,
órganos, pecados capitales y tanta maldad.
Qué hago aquí entre la muerte espiritual?
flagelándome para sobrevivir en lo demencial,
desconectando neuronas al mínimo, casi letal,
echo los párpados de las ventanas,
silencio termitas, necesito un sueño celestial.

