Silencio, hoy canto plegarias por los amores muertos,
para todos una lágrima sincera, para uno, desprecio.
Silencio, ya no golpea la insistente lluvia en la ventana,
y un rayo de sol se balancea sonriente en la esperanza.
Silencio, repasando el diccionario de su ínfimo cuerpo,
que pulula por la vida emanando desconciertos.
Silencio, la alondra anuncia el día con solemnidad,
augurando paz en el alma y un rocío de humildad.
Silencio, ya no hieres la realidad fulminada,
por el aire voló el tormento rumbo a la nada.
Silencio, las mentiras se desvanecen ante la verdad,
liberando las sendas de sueños aprisionados sin piedad.
Silencio….silencio…no digas nada ahora,
siéntate a mi lado y respírame libre como el viento.
Silencio, y si puedes en mi silencio esperar,
te daré lo que él no supo amar.
Silencio, déjame llorar, hasta que mi alma pueda respirar.

